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28 nov 2013

Cultura libre: Crowdsourcing





La cultura libre está teniendo cada vez una mayor importancia en el blog, y sinceramente, aunque estoy tratando diferentes temas, los artículos que llevan ese “cultura libre” en el título, pretenden enfocar los mismos (donaciones, crowdsourcing, crowdfunding, ransom...) desde el punto de vista de la aportación a la cultura libre, y en definitiva al bien común.

Es indispensable a día de hoy replantearnos muchísimas cosas, la mayoría relacionadas con el consumo; ecología, economía, reparto de la riqueza, cultura, y muchas otras. Yo no puedo abarcar todo desde mi manifiesta ignorancia, pero creo que comenzar por abordar la creación y producción de cultura libre es lo mejor que puedo aportar, así que seguiré dando vueltas a este tema e intentando que las aportaciones tengan una utilidad practica. 

El tema de hoy es el Crowdsourcing, y aquí tenéis la primera definición de este fenómeno,  presentada por Jeff Howe en The rise of crowdsourcing, Wired 14(6) (2006):

"la externalización, por parte de una empresa o institución, de una función realizada por un empleado a un grupo indefinido (y normalmente grande) de personas mediante una convocatoria abierta. Esta externalización puede tomar la forma de una producción-de-iguales (peer-production) cuando el trabajo se realiza de forma colaborativa, pero también puede llevarse a cabo de forma individual"

En la definición, como podéis ver, no hay gran cosa sobre cultura libre, salvo que a esa producción-de-iguales le añadamos un “basada en el procomún” (Commons-based peer production, que dicen los anglosajones). En ese caso entraríamos en un paradigma consistente en la producción de iguales, como es por ejemplo la Wikipedia, o muchos programas de software libre, en los que además del desarrollo comunitario del proyecto, el resultado final se libera de forma que sea accesible para todo el mundo. Creo que cualquiera que haya llegado hasta aquí entiende a que tipo de iniciativas me estoy refiriendo.

Recientemente leí un comunicado que no tiene desperdicio en la web Diseño social que trata el tema de la cultura y creatividad sostenible de forma muy precisa. Os recomiendo encarecidamente su lectura, aunque resumo aquí algunos de los puntos más importantes, en mi opinión, y lo hago con algún añadido y alguna omisión:

La cultura es generada por personas, pero estas necesitan acceso a conocimientos he información para poder desarrollar su capacidad creativa. Es obvio que nadie crea de la nada. Todo el mundo, a diferentes escalas puede contribuir a producir cultura, valores y riqueza. 

Para que esta creatividad sea sostenible es fundamenta comprender algunos puntos básicos:

  • Reconvertir la industria cultural es necesario.
  • La era digital es el momento histórico en el que más cultura circula y se crea y compartir es fundamental para que se siga divulgando.
  • Los beneficios de los grupos de presión dependen de producción artificial de escasez.
  • Es necesario reconocer las habilidades y contribuciones de todos los agentes del ámbito cultural.
  • Es obligatorio revisar el papel del intermediario en la medición entre el creador y el consumidor de cultura. Siempre en beneficio del bien común
  • Internet es probablemente la mejor y mayor herramienta para conseguir un contacto fluido entre creador y consumidor.
  • Los gobiernos que no promueven nuevas formas de creación y difusión están actuando en contra del bien común de la sociedad y destruyendo diversidad cultural.
  • La creación de cultura libre no debe ser ni tiene por qué, impedimento para que exista una distribución comercial o estrategias de mercado.

Una vez comentados estos puntos que realmente se refieren a pasos encaminados a una sostenibilidad de la cultura libre, pasamos a tratar el tema de hoy, para mi, inevitablemente relacionado con lo anterior. Para ello, vamos a una segunda definición del crowdsourcing en esta ocasión por Estellés Arolas, E. y González Ladrón-de-Guevara, F. (2012) en Towards an integrated crowdsourcing definition. Journal of Information Science:

“El crowdsourcing es un tipo de actividad en línea participativa en la que una persona, institución, organización sin ánimo de lucro o empresa, propone a un grupo de individuos mediante una convocatoria abierta flexible la realización libre y voluntaria de una tarea. La realización de la tarea, de complejidad y modularidad variable, y en la que la multitud debe participar aportando su trabajo, dinero, conocimiento y/o experiencia, siempre implica un beneficio mutuo. El usuario recibirá la satisfacción de una necesidad concreta, ya sea esta económica, de reconocimiento social, de auto-estima, o de desarrollo de aptitudes personales, mientras que el crowdsourcer obtendrá y utilizará en su beneficio la aportación del usuario, cuya forma dependerá del tipo de actividad realizada”

En esta definición vemos como se integran ya opciones que dan pie claramente a diferentes relaciones entren el crowdsourcer y los colaboradores, aunque para mi gusto falta añadir algo más. No veo por que no pasar del beneficio mutuo al bien general o procomún, donde no deberíamos dejar de valorar el formar parte de las personas que con sus capacidades o aportaciones, hacen posible que la cultura sea de libre acceso, independientemente de las posibilidades económicas del individuo. El crowdsourcing se está explotando cada vez más en empresas, especialmente de nueva creación, como 99desings o freelancer.com, pero también en los últimos años han surgido proyectos increíbles desde sitios como http://goteo.org/ centrados en proyectos abiertos, y con una clara vocación de retorno colectivo. Como bien vienen haciendo en Goteo, este sistema apoya la financiación económica, la colaboración con recursos, tiempo o capacidades, y sin duda la posibilidad de la persona que impulsa el proyecto de ver que hay gente dispuesta a aportar, especialmente cuando lo que se crea está destinado a una distribución libre.

La vocación practica de estos artículos que mencione antes, me lleva a ir directamente a la pregunta del millón ¿qué puedo hacer yo con el crowdsourcing y por el bien común? Pues yo quizás...

Si eres impulsor de algún proyecto: Pide ayuda, no lo dudes. En muchas ocasiones, como he podido comprobar desde que comencé a escribir sobre micro-donaciones, a la gente le puede resultar molesto pedir ayuda. En muchos casos sienten que no pueden dar nada a cambio. Sí tu proyecto es de libre distribución, lo haces por que te gusta y no esperas nada a cambio ¿tan difícil es entender que hay gente que quiere participar aportando lo que está en su mano? Esto puede ser una donación económica, pero en muchos casos puede ser otro tipo de ayuda. Mantén tu mente abierta, no veas tu proyecto como algo tuyo, ya que si tu intención es liberarlo, no tiene sentido. Si vas a regalar tu trabajo a la comunidad, acepta que la comunidad sea parte del mismo. Finalmente este proyecto inspirará a otros, ávidos de conocimientos he información, que generarán más cultura y que te beneficiará; y a todos. 

Si eres creativo: Ofrece tu trabajo a los impulsores de proyectos, puedes dibujar, escribir, corregir, tocar un instrumento o contar cuentos. Si alguna de tus habilidades es necesaria en un proyecto siempre puedes hacer que tu creatividad sea parte de un algo mayor, que te ilusione y que por ti mismo tal vez no podrías crear. 

Sí no te ves en los roles anteriores, pero aun así el proyecto te interesa: haz una donación, o participa, si es posible en los sistemas de crowdfunding de dicho proyecto, o cualquier tipo de acción similar. El dinero, por muy mal que suene hablar de él, es a día de hoy un mal menor. Si puedes aportarlo siempre hará falta para sacar un proyecto adelante, ofrecer una retribución (justa) a colaboradores, o muchos imprevistos que siempre surgen.

Por que sí, el dinero no tiene por que ser anatema en proyectos con vocación de libre distribución, si no todo lo contrario. La creación debe ser sostenible, y la única forma es, como ya he comentado en artículos anteriores (1, 2, 3, 4) , recibiendo unos ingresos de algún tipo. Aquí tenéis un texto al respecto que me ha gustado, para no volver a extenderme sobre el tema “Libre no significa gratis” 




Finalmente y como no podía ser de otra forma, os emplazo a un próximo artículo en el que intentaré articular una propuesta de base de datos de proyectos necesitados de colaboración y creativos dispuestos a ofrecer sus capacidades, buscando así la realización de proyectos que de otra forma están faltos de apoyo. En un principio y para no convertir el tema en una bolsa de trabajo (ya hay cientos de webs sobre el tema) me limitaré a proyectos de libre distribución o licencias abiertas.

Como siempre, se agradece toda la difusión ya que espero que esto finalmente redunde en el bien común. 

1 oct 2013

Marketing y redes sociales



Hace un tiempo que quería escribir sobre este tema, principalmente porque tengo la impresión de que la mayor parte de lo que se encuentra al respecto en la red es demasiado vago, poco concreto y en muchos casos confuso. En la mayoría de los casos se limitan a tres o cuatro párrafos en los que el autor comenta que en las redes sociales no hay que “estar por estar” , incuso que puede ser prejudicial, y que si estás, tiene que ser para dar valor añadido, o por el engagement con nuestros stakeholders, o algún otro galimatías.

Todo esto está muy bien, si has entendido algo. Si estás familiarizado con esos términos, lo dicho en esos artículos te resultará obvio, si no lo estás, mira un diccionario, o la Wikipedia, y cuando sepas lo que significan, también te parecerá obvio.

Por otra parte, no cabe duda de que algo de información al respecto de qué hacer en las redes sociales, para promocionar tu empresa, proyecto o productos, se podrá dar, y aquí estoy para eso. Los cursos sobre el tema en la red son cientos, y aunque no se que calidad tendrán -no me ha dado por comprar ninguno- me ha parecido conveniente compartir mi experiencia, que es lo único que tengo, con los posibles interesados.

¿Estar en las redes sociales?

Sí, por supuesto. No voy a dar porcentajes ni enlazar estudios, aunque hay un montón, pero ten por seguro que hoy en día las redes sociales tiene una audiencia tan importante que no estar cada vez es más parecido a no existir, salvo que tengas una reputación previa, en cuyo caso, puedes seguir anunciándote en la tele para no perder a tus clientes de toda la vida.





Al que te diga que si no sabes que hacer, o que si no tienes estrategia mejor que no estés, solo puedes decirle una cosa “si no vas a aportar nada útil, mejor calladito”, ya que con aportaciones como esa, no te van a ayudar demasiado, más bien te dejará fuera de juego.

Entonces, creo mi cuenta en las redes sociales y ¿qué hago?

Lo importante al principio es la captación de seguidores para tus redes, algo que puedes conseguir de diferentes formas, desde publicitaras en los medios en los que te mueves actualmente, como tu web, prensa, u otros, hasta realizar promociones en las mismas para llegar a el publico interesado en lo que haces. Olvida el “te sigo para que me sigas”, esto solo trae seguidores temporales, y podrás comprobar, a poco que te fijes, que muchas marcas no siguen a nadie, y tienes miles de seguidores, mientras que otras siguen a más gente de la que les sigue a ellos, para alcanzar el mismo resultado. Sigue a las cuentas que sean realmente importantes para ti, o directamente no sigas a nadie e intenta que el valor de tu cuenta esté en la misma, y no depende de a quien sigues.

Como siempre los contenidos que compartes en las redes sociales son vitales en este punto. Si a la gente le resulta interesante, compartirá, y así el número de seguidores crecerá de forma constante, y sobretodo con seguidores de calidad. Está más que dicho, pero es fundamental el contenido de calidad. A las marcas que se limitan a hacer ruido, les pasa como a Pedro con el Lobo, cuando quieren decir algo, ya nadie las escucha.

Lo del contenido de calidad es más que obvio, pero también de obligada mención, en que contenido ya no te puedo ayudar, pero si tu crees en tu proyecto, te sobrarán palabras para hablar sobre él.

En las redes sociales no necesitas seguidores fantasmas, que no estén realmente interesados en tu proyecto, al final no sirven de nada. Tienes ante ti la oportunidad de conseguir que la gente que está realmente interesada en tu trabajo pueda estar al día de las novedades que quieras presentar, de una forma que no es en absoluto intrusiva, ellos eligen seguirte, y pueden irse cuando quieran, al contrario que con el clásico marketing por mail, mucho más molesto.

Vale, ya me siguen ¿y ahora qué?

Bien, una vez tienes un grupo de seguidores comienza el trabajo de verdad. Tienes que tener claro la importancia de las redes y el tiempo que les tendrás que dedicar no es poco, aunque no dudes que el beneficio a medio plazo puede ser mucho.

Cuando los artículos mentados al principio de esta entrada hablan de “engagement” se refieren a la capacidad que tengas para involucrar a tus seguidores de forma que te ayuden a crear una imagen de marca, difundiendo tus virtudes por la red y comentando lo felices que son por tenerte. Este tema me parece muy importante, ya que el marketing, desgraciadamente está lleno de listillos, algo que viene dado por el hecho mismo de la función que tiene esté tipo de negocio “vender”.

Hay dos formas de conseguir esa implicación con el seguidor en las redes sociales, la primera es buscar estrategias de mas o menos sucias para que el seguidor caiga en tus redes y termine asumiendo el comportamiento antes comentado... yo en este tema no os puedo ayudar, por que me parece tan absurdo que ni me lo planteo.

La segunda es mucho más clara y sencilla (no de llevar a cabo, pero si de entender). Trata a tus seguidores con respeto, escuchales y contestales, pero además se sincero. Cuando estás en una red social, la gente espera esa respuesta, ya que es a lo que están acostumbrados, pero cada día vemos como los CM se limitan al peloteo y el buen rollo, sin dar explicaciones, y en muchas ocasiones dejando sin respuesta los temas peliagudos. Huye de ese tipo de actitud, ya que solo te beneficiará a corto plazo, y al final terminarás abandonando esa red social, con el rabo entre las piernas, como hemos visto ya hacer a grandes marcas que no han sido capaces de gestionar la crítica feroz, o las faltas de respeto.

No necesitas ser un blando, por supuesto, tampoco un borde, simplemente actúa con naturalidad, y siempre, repito, siempre, da respuesta a las criticas, incluso a las más desconsideradas, ya que esa respuesta es critica en la imagen que tienen de ti tus seguidores, y no solamente el critico, todos.

Sabemos que Internet esta lleno de trolls y haters (odiadores profesionales) y muchas veces caemos en la tentación de dejar pasar sus mensajes sin respuesta, ya que sabemos que digamos lo que digamos, no cambiará su opinión o actitud, pero tenemos que tener claro que cuando contestamos a un troll, dando explicaciones, no le estamos respondiendo a el, si no a todos nuestros seguidores, muchos de los cuales querrán oír nuestra respuesta. Si no hay respuesta le estamos dando la victoria al troll. Está respuesta tiene que ser concisa y firme, de forma que si el troll sigue con el tema no sea necesario entrar a responder una y otra vez. No confundamos responder con entrar en discusiones eternas, algo que es una perdida de tiempo absoluta.

Esta escucha debe ser activa, no vale con contestar a lo que nos dicen, si no que siempre que sea posible y practico, debemos coger el toro por los cuernos y hacer realidad las peticiones de nuestros seguidores, de forma que sintamos que estamos haciendo un servicio mucho más importante que responder una simple consulta, y estamos trasformando nuestro negocio junto a la gente que realmente quiere aportar sus inquietudes. Si tú sientes que estas consiguiendo llegar a este punto, no te quepa duda que tus seguidores serán felices participando en tu proyecto, y sin duda, grandes embajadores de tu marca.





¿Qué no debes hacer?

En Internet es casi tan importante como lo que tienes que hacer, lo que no tienes que hacer, y siempre hay que pensar antes de publicar.

Algunas cosas son tan sencillas como no meterse en política, deportes, o temas que generan una importante cantidad de comentarios viscerales, y que normalmente no tienen nada que ver con lo que haces, o no hablar nunca mal de la competencia, ya que da una imagen que en absoluto es la que buscas, si no que aparentas debilidad y falta de profesionalidad.

No intentes que tus redes sociales sean un centro de atención al cliente. No es lo mismo atender al cliente en las redes, que ser la atención al cliente de la empresa. Muchos temas, son lo suficientemente complejos y privados para necesitar otros medios, como el correo electrónico o el teléfono. Usalos.

No presumas, y tampoco seas un llorón, no conviene destacar ni por arriba ni por abajo, ya que en ambos casos la imagen es contraproducente.

No hagas promociones u ofertas excesivamente exclusivas, tu marca tiene que estar abierta a todos, no la limites a “los que me siguen desde hace más de un año”, si no que intenta que todo el mundo participe.

Este tipo de relación con los seguidores en las redes sociales consume mucho tiempo, así que si estás pensando en algo así para tu negocio, tenlo claro, o te sobra mucho tiempo, ya que estás empezando y la promoción es fundamental, o tienes un negocio lo suficientemente afianzado para contratar a una persona que se dedique a esto.

Para que finalmente puedas tener éxito en las redes sociales, no solamente necesitaras a ese responsable de tu comunidad, experto en redes y capaz de tratar a tus clientes tal y como se merecen, si no que éste debe tener unos amplios conocimientos en el negocio que estás manejando. No podemos caer en manos de un experto en rrss que no tiene ni idea de lo que está diciendo cuando habla de su sector, de la misma forma que no podemos permitirnos un experto en nuestro negocio que es incapaz de mostrar la más mínima empatía en las redes.

Si este artículo te ha resultado interesante te recomiendo que no dejes de leer este otro, por favor, deja tus comentarios, todos tenemos mucho que aportar.





21 ene 2013

El marketing ha muerto, viva el marketing humano




Humanos
Humanos...
El marketing, tal y como lo conocimos durante años, ha muerto. La atención de la gente ha pasado casi sin darnos cuenta, de la televisión a todo tipo de dispositivos móviles. Los usuarios dedican una enorme cantidad de tiempo a las redes sociales,  donde comparten opiniones con sus conocidos, o con "actores" implicados en las redes de forma más profesional, como famosos, periodistas, medios de comunicación, o empresas de los sectores por los que se sienten interesados. Éstas últimas intentan de cualquier forma posible tener presencia en las redes sociales, ya que parece ser que si no estás no existes.

El primer error es ese "si no estás no existes", ya que unas redes sociales mal llevadas pueden dar más disgustos que alegrías a la empresa de turno. Así que siguiendo el refranero español, que tanta sabiduría destila, "Manolete, si no sabes torear, pa que te metes". Las redes sociales deben gestionarse con un conocimiento claro de qué se está haciendo, por qué y sobretodo para quién. Si no tenemos esto muy estudiado, es mejor dejarlo.

El segundo error es el clásico "tengo un primo que tiene ordenador, y sabe mucho de Internet, él te lo soluciona". Éste siempre acaba en desastre. Cualquier persona nacida entre los 70 y los 80 (y por supuesto en adelante) tiene un nivel de usuario mínimo con un ordenador, y todo hijo de vecino tiene una cuenta en Facebook o en Twitter, pero desgraciadamente, eso no te convierte en un experto en la materia que toca una empresa determinada, ni siquiera, en el uso de esas herramientas. Al final pasa como cuando tu primo, que se compró una Nikon, hace las fotos de tu boda, y no sale ni una bien. Vamos, un desastre total.

Antes, cuando se hacía marketing, había que convencer a quien te viera, oyera, o leyera, de que comprara tu producto, se afiliara a tu organización, o lo que fuera. Hoy en día, esto, salvo para empresas enormes, ya no tiene sentido. No hay necesidad de convencer a quien nos ve, o nos oye, o nos lee de casualidad, simplemente hay que contactar con quien está interesado en nosotros. El cliente está ahí fuera, algunos buscan tu producto y no lo encuentran, otros, ni siquiera saben que te están buscando, pero les encantaría conocerte, y los nuevos medios para comunicarnos hacen posible llegar a estos individuos, en lugar de pescar con una caña de bambú en medio del océano, dando palos de ciego, y como se dice comúnmente, vendiendo la moto.

Redes sociales
Una vez que hemos encontrado a estos individuos, que sienten un interés notable por nosotros y nuestro trabajo, llega lo realmente complicado en el marketing 2.0 (me propuse escribir esto sin usar el 2.0, pero al final he sucumbido), la comunicación. 

Éste es el pilar sobre el que se sustenta, y lo hará durante mucho tiempo, el marketing humano, que no olvida que tus clientes son personas, que merecen el mismo respeto que esperas recibir.

Ahora ya no solo es posible comunicarte directamente con tus usuarios, de forma fácil y cómoda, sino que es indispensable. No importa si estás en las redes sociales o no, solo importa que estés ahí cuando te necesiten o te reclamen tus potenciales clientes, que se sientan atendidos, con un trato personal, serio y sobretodo, resolutivo. Si no consigues esto, habrás fracasado totalmente en las redes sociales, y si no te crees capaz de conseguirlo, borra ya tus cuentas de Facebook, Twitter, G+ y demás, y sigue poniendo anuncios en prensa y revistas.

No sigáis pensando, como se ha hecho durante décadas en el mundo de marketing, que el cliente es tonto, por que no lo es. Decid siempre la verdad, no intentéis bajo ningún concepto engañar a la gente, o hacerles creer que lo que vendéis es diferente de como es. El tiempo de los charlatanes ya pasó, y volviendo al refranero, "cae antes un mentiroso que un cojo", y si mientes, esas mentiras se volverán contra ti, y todo el beneficio adquirido anteriormente, desaparecerá de un plumazo, y se convertirá multiplicado por diez, en desconfianza y repulsa.

Y para finalizar, no caigáis en el error de convertiros en los lameculos de vuestros seguidores, porque como decía antes, es un error mentir. Si un tipo es despreciable, y sois conscientes de su mala fe, no le sigáis el juego, y no temáis ser duros, se tirará a vuestro cuello, y otros con el, pero cuando la verdad esté de vuestro lado, solo reforzará la confianza de los que realmente están interesados en vuestro negocio, y apartará con el tiempo a los que solo pretender hacer un poco el Troll

En fin, espero que este pequeña reflexión en voz alta, os sirva de algo, en esta época, en la que Internet hace grandes a los pequeños emprendedores, mientras deja en el olvido a las grandes corporaciones.

Gracias por vuestra atención, y espero no tardar tanto en volver por aquí, pero como podéis ver al principio de la entrada, uno que también es humano, ha estado algo ocupado.