Hoy un amigo comentaba en
las redes sociales como el crowdfunding de un juego iniciado por un
conocido autor, había perjudicado a otros proyectos más modestos,
ya que él veía como estos últimos habían dejado de crecer, o
incluso algunas personas estaban retirando su apoyo. Todo esto siendo
su impresión y sin aportar ningún dato que corroborará su
“teoría”.
En el debate que se
originó a raíz de este comentario, surgieron un par de enlaces a
viejas entradas de Kickstarter en su blog, que voy a aprovechar para
comentar hoy aquí.
Lo principal para mi con
este artículo es desmontar algunos mitos que se han formado en torno
a la financiación colectiva o crowdfunding y que parece ser, por los
datos que se manejan en la red y el crecimiento de las plataformas
dedicadas al mecenazgo que tienen poco de ciertos.
El primer mito y creo que
el más dañino es:
“El crowdfunding es
solo para empresas o particulares que están empezando”
El otro también traído por los pelos:
"Los proyectos grandes de empresas pudientes quitan mecenas a los proyectos más pequeños"
En primer lugar, las
plataformas de crowdfunding, en ningún caso especifican ninguna
condición que limite la participación de empresas que no sean
nuevas, sean pequeñas, medianas, grandes o multinacionales, así que
en un principio no hay problema con ellas. Parece que el dilema viene
para algunos a nivel ético o moral, ya que parece ser que si una
empresa podría financiar ese proyecto sin usar el mecenazgo, no
debería usarlo.
Yo nunca he entendido
esto, ya que uno de los principales atractivos de la financiación
colectiva es claramente conocer de antemano el número de posibles
compradores interesados en tu producto, y esto, es independiente del
tamaño de la empresa que se anima a lanzar su proyecto a una
financiación de este tipo. No nos confundamos, un proyecto exitoso,
es mucha publicidad, y algunas empresas van por ahí, pero... hay
quienes dicen que se elimina el riesgo, y se confunden; un proyecto
que fracasa es una de las peores publicidades para una empresa
asentada y probablemente ese producto nunca verá la luz, si la
empresa es un poco seria.
El principal
argumento de los que están en contra de las grandes empresas o
personajes famosos implicados en este tipo de financiación es que
“no les hace falta" y que “dejen sitio a los pequeños”. Pues
bien, este artículo de la conocida web de crowdfunding Kickstarter nos ilustra con
datos, como este tipo de proyectos beneficia claramente a los
proyectos pequeños de varias formas. La más interesante es
acercando a gente que de otra forma no lo hubiese hecho al mundo del
mecenazgo.
En el artículo
anterior vemos como el proyecto de la película de Veronica Mars que recaudo más de 5 millones de dolares, y fue apoyado por más
de 91.000 personas, aporto a Kickstarter 55.000 nuevos usuarios.
Habrá a quien esto
no le diga nada, pero es que la cosa no queda ahí. Muchos de esos
usuarios tras darse de alta, siguieron apoyando otros proyectos,
llegando a aportar más de 400.000 dolares en otros 2200
proyectos de películas.
Esto nos lleva a la otra entrada del blog de Kickstarter, donde se centran en este fenómeno de
forma más concreta y con más datos.
En este caso, además de centrarnos en
si los proyectos grandes quitan publico a los pequeños, también nos
fijaremos en si al haber muchos proyectos, es más complicado que el
tuyo, o el que a ti te interesa, consiga financiación.
Para esto nos detendremos
primero en un proyecto que disparo por las nubes en su momento tanto
participación como importe financiado, superando los tres millones
de dolares y 80.000 usuarios.
Double Fine Adventure
Para empezar, creo que todos tenemos
claro de que va esto de la financiación colectiva, si no es así,
por favor, detente un momento y visita este artículo sobre el tema.
Una vez claro que es la financiación
colectiva, debemos tener en cuenta que cada vez que comienza un nuevo
proyecto, y se presenta a una web que proporcione estos servicios de
financiación, el mismo proyecto arrastra a la web a sus seguidores
más acérrimos. Sean estos seguidores o no de la plataforma de
financiación, entran a participar en el proyecto de su interés, y
de esa forma descubren que con su dinero pueden hacer realidad
proyectos que les interesen realmente.
El 8 de febrero de 2012, Double Fine
Adventure, con Tim Schafer (si no te suena este nombre seguro que sí
te suena Maniac Mansión, Day of the Tentacle, Monkey Island, Grim
Fandango...) a la cabeza hizo “saltar la banca” de Kickstarter
al conseguir los 400.000 dolares que necesitaba para su nueva
aventura gráfica en apenas ocho horas, y finalmente más de
3.300.000 dolares al finalizar el plazo de financiación y más de
87.000 mecenas.
En este proyecto entraron 60.000
usuarios a aportar dinero por primera vez en Kickstarter, atraídos
por el mago de las aventuras gráficas, pero lo mejor no es eso; es
que vinieron para quedarse.
Si atendemos a los datos que aporta
Kickstarter, estos 60.000 usuarios que por primera vez apoyaban un
proyecto en su web, se quedaron y ni cortos ni perezosos, siguieron
apoyando otros proyectos, y así la web experimento un importante
crecimiento en la financiación de proyectos de video-juegos, como se
aprecia en la imagen de abajo
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Apoyos a proyectos de videojuegos sin incluir Double Fine |
Durante los dos primeros años de
Kickstarter, financiaron 1.776.372 dolares
en proyectos de video-juegos, en las seis semanas posteriores a
Double Fine Adeventure, consiguieron 2.890.704, son contar lo
aportado para la aventura gráfica (6.227.075 dolares contando con
Double Fine).
No contentos con eso, nos muestran que
hicieron esos 60.000 nuevos mecenas tras apoyar la aventura de Tim, y
podemos ver que aportaron 887.171 dolares en 1.266 proyectos
diferentes, y no solo para video-juegos, aunque si la mayoría,
250.000 dolares fueron a parar a categorías diferentes.
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Esto apoyaron los mecenas que llegaron a KS a través de Double Fine |
El segundo crowdfunding exitoso del que
vamos a hablar hoy es el de un webcomic:
Order of the Stick
En este caso el éxito llego para esta serie de cómics muy rolera, y muy friki, que simplemente buscaba
reimprimir los cómics que el autor (Rich
Burlew) había estado auto-editando durante años.
El caso es similar al anterior, aquí
tenéis los números: OOTS reunió más de 1.250.000 dolares y más
de 14.900 usuarios, de los cuales 11.000 eran por primera vez mecenas
de un proyecto en Kickstarter. Siguiendo el argumento del anterior
tema que hemos tratado, KS nos presenta un gráfico con la incidencia
en otros proyectos de cómics en la semanas siguientes a la salida de
este proyecto
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Apoyos a proyectos de cómics sin incluir OOTS. |
Los mecenas en proyectos de cómics
pasaron de una media de 780 a la semana a doblarse con 1.653 por
semana. La cosa no acabo ahí, y podemos ver que hicieron esos más
de 11.000 nuevos mecenas tras apoyar un proyecto como el de Order of
the Stick; pusieron 206.766 dolares en 722 proyectos diferentes:
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Finalmente los datos son bastante
claros, los proyectos nuevos, llevan gente nueva al mundo de la
financiación colectiva, y tras una experiencia tan gratificante como
es formar parte de un proyecto así, podemos ver que muchos de ellos
se animaron a seguir participando en otros, lo que sin duda aporta
una importante entrada de capital a proyectos ajenos al llamado
“blockbuster”.
Espero no estar equivocado confiando en
las cifras de Kickstarter, ya que mientras no tenga indicios de lo
contrario, la honestidad de la empresa en su blog, por ahora, no está
en absoluto en entredicho y varios de estos datos se pueden
verificar.
Ahora solo falta que alguien con la
opinión contraria, que realmente crea que estos proyectos perjudican
a los más pequeños, nos de algún tipo de dato o indicio que nos
haga darnos cuenta del error.