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21 abr 2014

Desarrolla tu proyecto en Patreon

Como decíamos ayer, Patreon es una interesante herramienta para apoyar los proyectos por los que nos interesamos, sin duda heredera del crowdfunding de recompensa más clásico, pero quizás más fácil y cómodo,  para los proyectos continuados, que no terminan en un producto que ofrecer como recompensa, si no en una fuente constante de nuevos contenidos. Magnífico para series en vídeo, podcast, blogs, u otros tipos de contenidos de similares características.

En ocasiones anteriores el tema era el mismo, pero con herramientas diferentes, ahora, quizás debamos pensar en cual es la adecuada al proyecto que queremos llevar a cabo, algo que  no será un problema decidir, ya que optar por la que más se ajusta al tipo de contenido, y por la que haga sentir más cómodo, parece lo mejor. Tal vez, un vistazo a que tipo de contenidos y creativos tienen más éxito en cada tipo de plataforma, sea el último empujón para decidirse.

Hoy, sin embargo, me voy a detener en otro punto. Las decisiones  a tomar a la hora de articular un proyecto en la plataforma de mecenazgo elegida. Esto lo intentaré hacer en una serie de artículos, dedicando su espacio a distintas plataformas, en algunos casos, o a sistemas concretos, ya que algunas plataformas, especialmente de crowdfunding de recompensa, son prácticamente un calco de otras, y lo que funcione en una debería funcionar en otra.



Ya que últimamente he estado centrándome en estudiar un poco Patreon, empezaremos por esta plataforma. 

Lo primero al crear una cuenta en Patreon —y esto sirve para cualquier plataforma— es crear un perfil claro, en el que la gente sepa con quien está tratando. Si eres una empresa, los datos de la misma, pero si no, di quien eres, los proyectos amateur anónimos no son nada apetecibles sin una  persona (o más) detrás de todo. En el anterior artículo sobre Patreon ya comentamos lo importante de la confianza.

Tras el perfil, tantas veces abandonado, pasamos al vídeo presentación, algo que se ha convertido en seña de identidad de este tipo de plataformas. 

Hay principalmente dos tipos de vídeo de presentación:

  1.  Explica con tus propias palabras tu proyecto, ve al grano,  cualquier cosa que sobrepase los tres minutos es excesiva. Con uno y medio debería ser suficiente. No debes estar 15 minutos presentando tu proyecto, es aburrido y mucha gente lo dejará antes de llegar al minuto cuatro. Puedes editarlo y verlo cuantas veces haga falta, hasta que esté como tu quieres.
  2. La gente que hace vídeos musicales, canta, baila, o hace cortos, puede usar esos vídeos como presentación, nada habla mejor de  ti que tu trabajo. Aun así, una breve presentación, de unos pocos segundos es de agradecer. En este caso, si cantas, tocas el piano y me pones un tema de cinco minutos, no será problema ya que además de presentarte, tenemos una muestra de tu trabajo.


Una vez tienes el  vídeo, pasamos a los hitos y recompensas, dos de las claves de este formato, ya que desde el momento en que alguien se interesa por tu trabajo, y decide apoyarlo, que ese apoyo  sirva para algo concreto y además los diferentes detalles que puedas tener con esa persona como recompensa , serán lo que definitivamente empuje a pinchar en el botón naranja de “Become a Patron”.




Los hitos


La gente quiere saber ha donde va su dinero, vivimos en un momento en que la transparencia, no solo se valora, si no que se sobre valora, cuando el dinero es para pagar a alguien que colabora en el proyecto, magnífico; qué es para pagar el alquiler, perfecto; pero si no eres explicito en el uso que le vas a dar, olvídate.

Esto es ampliable, y cuando más te aventures a ver el futuro de lo que podrías hacer con dinero, más atractivo el proyecto, más efecto llamada para nuevos patrones, y en muchos casos más interés de los mecenas en difundir tu proyecto (normalmente cuando esto conlleva una mejora de su contenido/recompensa).

Las recompensas


Para mi aquí hay un punto fundamental, y es que en el nivel más bajo de recompensa, el mecenas debe acceder al trabajo que es el motivo principal de tu proyecto en Patreon, con acceso total.

Los niveles superiores (aportaciones por encima de la mínima), deberían ser siempre para conseguir recompensas de otro tipo, más enfocadas a la participación en algunas decisiones, versiones físicas de contenidos digitales, o cualquier otra cosa que no sea el material por el que creas el Patreon.

La sensación de que tienes que pagar más, y cuanto más pagas, más acceso tienes, es totalmente contraproducente, y puede ser un problema, más que un apoyo. Piensa que la grandeza de estos mecenazgos, no es tener cuatro patrones que te paguen el alquiler, o la nueva cámara de vídeo, si no tener la mayor difusión posible entre la gente que está realmente interesada en tu trabajo, incluso más allá de descargarlo de la red. Es más probable tener más éxito cobrando 0,10€ por publicación que si cobras 1€, entiendo como éxito tanto la cantidad de seguidores, como los ingresos obtenidos. Éstas cifras son ejemplos, ya que normalmente dependerán del contenido que se ofrezca.

En un medio acostumbrado al contenido gratuito, el micro pago es fácilmente aceptado, mientras sigue siendo un problema cualquier precio elevado, y como hablaremos luego, la promoción es parte fundamental aquí.

Por supuesto, la mejor forma de saber quienes tu publico y de promocionarte es que tu contenido esté libre en la red, a disposición de quien quiera descargarlo/verlo, y así no te quedará duda que quien está en Patreon está realmente interesado en lo que estás haciendo. Quizás, lo mejor de toda esta historia.

Visto lo anterior, siempre recomendaría ajustar la recompensa más baja lo máximo posible, permitiendo así a la mayor cantidad de gente ser mecenas, sin necesidad de grandes desembolsos económicos. 

Y finalmente...

Esto, creo que también es común a  todas las plataformas de mecenazgo, y diferentes tipos de financiación, así como para los creativos que se autoeditan (y autofinancian), aunque también es lo que más trabajo cuesta a los creativos, más que hace una hermosa ilustración o un fantástico vídeo, y lo voy a decir, de la forma más desagradable que conozco, o más bien, como menos os gusta oírlo:

Te tienes que vender.


Sí, como suena... y no hablo de vender tus principios, ni tu alma al diablo, te hablo de explicar siempre que te sea posible tu trabajo, por qué lo haces, qué significa para ti, y hacer promoción, promoción y promoción. Obviamente, sin caer en el spam, hay que esforzarse con quien se interesa, y no molestar a los demás. Se activo en las redes sociales con tus seguidores, si no tienes tiempo, usa solo una, la que más se ajuste a tu forma de ser, pero no dejes nunca la promoción. 

Una de las principales quejas de la gente que publica sus trabajo en editoriales de libros, casas discográficas etc, y fracasan, es la falta de promoción por parte del editor. Piensa que cuando trabajas para ti, tu eres el editor que te hace esa promoción. Hoy día te contesta a un tuit un finalista del planeta, así que por favor, baja a la arena y disfruta del calor humano. No me extenderé más en este punto, que es importante, porque a la vez es muy personal. 

Hay mucha gente que no se siente cómoda promocionando su propio trabajo, otros, que esperan que el reconocimiento venga solo, ya que la calidad de su creación lo merece... así que cada uno tendrá que decidir como se siente con ese otro trabajo, que es la promoción.

Y por hoy, terminamos aquí. He intentado no extenderme tanto como de costumbre —creo que sin conseguirlo— así que se agradecen los comentarios, preguntas o cualquier tipo de aportación que nos ayude a desarrollar un poco más esto entre todos.

Hasta mañana.

28 nov 2013

Cultura libre: Crowdsourcing





La cultura libre está teniendo cada vez una mayor importancia en el blog, y sinceramente, aunque estoy tratando diferentes temas, los artículos que llevan ese “cultura libre” en el título, pretenden enfocar los mismos (donaciones, crowdsourcing, crowdfunding, ransom...) desde el punto de vista de la aportación a la cultura libre, y en definitiva al bien común.

Es indispensable a día de hoy replantearnos muchísimas cosas, la mayoría relacionadas con el consumo; ecología, economía, reparto de la riqueza, cultura, y muchas otras. Yo no puedo abarcar todo desde mi manifiesta ignorancia, pero creo que comenzar por abordar la creación y producción de cultura libre es lo mejor que puedo aportar, así que seguiré dando vueltas a este tema e intentando que las aportaciones tengan una utilidad practica. 

El tema de hoy es el Crowdsourcing, y aquí tenéis la primera definición de este fenómeno,  presentada por Jeff Howe en The rise of crowdsourcing, Wired 14(6) (2006):

"la externalización, por parte de una empresa o institución, de una función realizada por un empleado a un grupo indefinido (y normalmente grande) de personas mediante una convocatoria abierta. Esta externalización puede tomar la forma de una producción-de-iguales (peer-production) cuando el trabajo se realiza de forma colaborativa, pero también puede llevarse a cabo de forma individual"

En la definición, como podéis ver, no hay gran cosa sobre cultura libre, salvo que a esa producción-de-iguales le añadamos un “basada en el procomún” (Commons-based peer production, que dicen los anglosajones). En ese caso entraríamos en un paradigma consistente en la producción de iguales, como es por ejemplo la Wikipedia, o muchos programas de software libre, en los que además del desarrollo comunitario del proyecto, el resultado final se libera de forma que sea accesible para todo el mundo. Creo que cualquiera que haya llegado hasta aquí entiende a que tipo de iniciativas me estoy refiriendo.

Recientemente leí un comunicado que no tiene desperdicio en la web Diseño social que trata el tema de la cultura y creatividad sostenible de forma muy precisa. Os recomiendo encarecidamente su lectura, aunque resumo aquí algunos de los puntos más importantes, en mi opinión, y lo hago con algún añadido y alguna omisión:

La cultura es generada por personas, pero estas necesitan acceso a conocimientos he información para poder desarrollar su capacidad creativa. Es obvio que nadie crea de la nada. Todo el mundo, a diferentes escalas puede contribuir a producir cultura, valores y riqueza. 

Para que esta creatividad sea sostenible es fundamenta comprender algunos puntos básicos:

  • Reconvertir la industria cultural es necesario.
  • La era digital es el momento histórico en el que más cultura circula y se crea y compartir es fundamental para que se siga divulgando.
  • Los beneficios de los grupos de presión dependen de producción artificial de escasez.
  • Es necesario reconocer las habilidades y contribuciones de todos los agentes del ámbito cultural.
  • Es obligatorio revisar el papel del intermediario en la medición entre el creador y el consumidor de cultura. Siempre en beneficio del bien común
  • Internet es probablemente la mejor y mayor herramienta para conseguir un contacto fluido entre creador y consumidor.
  • Los gobiernos que no promueven nuevas formas de creación y difusión están actuando en contra del bien común de la sociedad y destruyendo diversidad cultural.
  • La creación de cultura libre no debe ser ni tiene por qué, impedimento para que exista una distribución comercial o estrategias de mercado.

Una vez comentados estos puntos que realmente se refieren a pasos encaminados a una sostenibilidad de la cultura libre, pasamos a tratar el tema de hoy, para mi, inevitablemente relacionado con lo anterior. Para ello, vamos a una segunda definición del crowdsourcing en esta ocasión por Estellés Arolas, E. y González Ladrón-de-Guevara, F. (2012) en Towards an integrated crowdsourcing definition. Journal of Information Science:

“El crowdsourcing es un tipo de actividad en línea participativa en la que una persona, institución, organización sin ánimo de lucro o empresa, propone a un grupo de individuos mediante una convocatoria abierta flexible la realización libre y voluntaria de una tarea. La realización de la tarea, de complejidad y modularidad variable, y en la que la multitud debe participar aportando su trabajo, dinero, conocimiento y/o experiencia, siempre implica un beneficio mutuo. El usuario recibirá la satisfacción de una necesidad concreta, ya sea esta económica, de reconocimiento social, de auto-estima, o de desarrollo de aptitudes personales, mientras que el crowdsourcer obtendrá y utilizará en su beneficio la aportación del usuario, cuya forma dependerá del tipo de actividad realizada”

En esta definición vemos como se integran ya opciones que dan pie claramente a diferentes relaciones entren el crowdsourcer y los colaboradores, aunque para mi gusto falta añadir algo más. No veo por que no pasar del beneficio mutuo al bien general o procomún, donde no deberíamos dejar de valorar el formar parte de las personas que con sus capacidades o aportaciones, hacen posible que la cultura sea de libre acceso, independientemente de las posibilidades económicas del individuo. El crowdsourcing se está explotando cada vez más en empresas, especialmente de nueva creación, como 99desings o freelancer.com, pero también en los últimos años han surgido proyectos increíbles desde sitios como http://goteo.org/ centrados en proyectos abiertos, y con una clara vocación de retorno colectivo. Como bien vienen haciendo en Goteo, este sistema apoya la financiación económica, la colaboración con recursos, tiempo o capacidades, y sin duda la posibilidad de la persona que impulsa el proyecto de ver que hay gente dispuesta a aportar, especialmente cuando lo que se crea está destinado a una distribución libre.

La vocación practica de estos artículos que mencione antes, me lleva a ir directamente a la pregunta del millón ¿qué puedo hacer yo con el crowdsourcing y por el bien común? Pues yo quizás...

Si eres impulsor de algún proyecto: Pide ayuda, no lo dudes. En muchas ocasiones, como he podido comprobar desde que comencé a escribir sobre micro-donaciones, a la gente le puede resultar molesto pedir ayuda. En muchos casos sienten que no pueden dar nada a cambio. Sí tu proyecto es de libre distribución, lo haces por que te gusta y no esperas nada a cambio ¿tan difícil es entender que hay gente que quiere participar aportando lo que está en su mano? Esto puede ser una donación económica, pero en muchos casos puede ser otro tipo de ayuda. Mantén tu mente abierta, no veas tu proyecto como algo tuyo, ya que si tu intención es liberarlo, no tiene sentido. Si vas a regalar tu trabajo a la comunidad, acepta que la comunidad sea parte del mismo. Finalmente este proyecto inspirará a otros, ávidos de conocimientos he información, que generarán más cultura y que te beneficiará; y a todos. 

Si eres creativo: Ofrece tu trabajo a los impulsores de proyectos, puedes dibujar, escribir, corregir, tocar un instrumento o contar cuentos. Si alguna de tus habilidades es necesaria en un proyecto siempre puedes hacer que tu creatividad sea parte de un algo mayor, que te ilusione y que por ti mismo tal vez no podrías crear. 

Sí no te ves en los roles anteriores, pero aun así el proyecto te interesa: haz una donación, o participa, si es posible en los sistemas de crowdfunding de dicho proyecto, o cualquier tipo de acción similar. El dinero, por muy mal que suene hablar de él, es a día de hoy un mal menor. Si puedes aportarlo siempre hará falta para sacar un proyecto adelante, ofrecer una retribución (justa) a colaboradores, o muchos imprevistos que siempre surgen.

Por que sí, el dinero no tiene por que ser anatema en proyectos con vocación de libre distribución, si no todo lo contrario. La creación debe ser sostenible, y la única forma es, como ya he comentado en artículos anteriores (1, 2, 3, 4) , recibiendo unos ingresos de algún tipo. Aquí tenéis un texto al respecto que me ha gustado, para no volver a extenderme sobre el tema “Libre no significa gratis” 




Finalmente y como no podía ser de otra forma, os emplazo a un próximo artículo en el que intentaré articular una propuesta de base de datos de proyectos necesitados de colaboración y creativos dispuestos a ofrecer sus capacidades, buscando así la realización de proyectos que de otra forma están faltos de apoyo. En un principio y para no convertir el tema en una bolsa de trabajo (ya hay cientos de webs sobre el tema) me limitaré a proyectos de libre distribución o licencias abiertas.

Como siempre, se agradece toda la difusión ya que espero que esto finalmente redunde en el bien común. 

19 nov 2013

Cultura libre y donaciones. El principio


Mea culpa.
Así de tajante comienza la entrada de hoy; creo que reconocer el error es la mejor manera de volver a empezar, o continuar este tema, que comenzó hace ahora casi 20 días en mi otro blog .

Mi error, parte sin duda de las prisas entre preparar la cena, bañar a los niños y de escribir a horas intempestivas de la madrugada, y bueno, aunque mi vida no es algo que pueda (ni quiera) cambiar, creo que en este caso debo enmendar el tremendo problema de enfoque cometido.

Cuando comencé esta “campaña” a favor de las donaciones a los creadores de contenidos, invité a los mismos a sumarse a ella, aceptando donaciones, y también, a ellos y a todos los demás a donar; hice un directorio de creadores, y varios diarios en los que publicitar su trabajo y desgraciadamente me centré en Flattr, como herramienta para llevar a cabo esas donaciones, ya que me parecía un sistema interesante y practico. Puedes ingresar dinero para seis meses o un año seleccionar la cuantía que quieras donar al mes, y despreocuparte, pulsando el botón, o incluso suscribiendote a creadores concretos a los que donar.

Esto, ha generado un debate que en lugar de ser sobre las donaciones, ha sido en cierta medida sobre la herramienta, y nada más lejos de mi intención. Cualquier herramienta es buena, y os animo a usar las que estén a vuestro alcance si queréis hacer llegar vuestra gratitud a estos creadores de contenido.

Ha habido también debate sobre otros detalles, como por ejemplo si los que se apuntan a aceptar donaciones se creen “más y mejores que los demás", son unos “mendigos” o incluso unos “sinvergüenzas”. En estos debates no voy a entrar aquí, ya que me parecen tan superficiales y vacíos que creo que solo pueden ser fruto de una falta de análisis crítico del tema.


El diario creado para promocionar a los creadores, cuenta ya con una segunda edición y 40 participantes


Como fustigarme con el error, no sirve de nada, pasaré a la acción y estos son los cambios que sufrirá esta iniciativa, ya sea para solucionar el error, o por que esto nos e queda aquí si no que sigue adelante:

  1. Está por supuesto abierta a todo tipo de creativo que acepte donaciones, por el medio que sea.
  2. Se modificarán, atendiendo a la nueva situación nombres de diarios y directorios, pasando a llamarse “Creativos en la red”, ya que por ahora, se limita por motivos prácticos a creadores que ofrecen su contenido en Internet. De ninguna manera se limitará a participación por usar una u otra herramienta. Aunque no me planteo negar la cabida a quien ofrezca contenidos fuera de internet, siempre que se haga de forma gratuita y se acepten donaciones.
  3. Se creará una web en la que a modo de concentrador de feeds se pueda seguir el trabajo de todos estos creativos.
  4. Se pretende montar un grupo de trabajo dedicado a la difusión de la iniciativa, creada principalmente para fomentar la cultura de libre acceso a todo el mundo. Si estás interesado en participar de no dudes en contactar, desde los comentarios de este mismo blog, G+, Twitter o como mejor te parezca.
Estos cuatro puntos como veis, pretenden simple y llanamente centrar un poco la iniciativa comenzada a finales del octubre pasado, y darle un nuevo impulso que mantenga el tema candente, ya que la cultura no es una moda pasajera, es algo por lo que creo que todos los concienciados en el tema debemos luchar.

Creo que hay unos puntos que no debemos olvidar en este tema, y sin extenderme tanto como en ocasiones anteriores (1 y 2) quiero recordar:

  • Los donativos siempre son voluntarios; de cualquier otra forma no es un donativo.
  • La cultura libre es un bien fundamental para el desarrollo de una sociedad educada y con valores.
  • El reconocimiento a los creadores, debería ser parte de esos valores.
  • La confianza, la que el donante deposita en el creador, y éste a su vez, le devuelve regalando su creación, es un regalo que no deberíamos negar a nadie, empezando por nosotros mismos.
  • La comunidad, cuanto más grande mejor, es una herramienta que no debemos despreciar. Si estamos de acuerdo en la importancia de la cultura, y somos muchos, unámonos. Juntos podemos.

Tras esta pequeña entrada, comparto con vosotros un vídeo que recientemente descubrí (Gracias a Pedro García @Pedr0the) y que la verdad me ha parecido magnífico ara explicar un poco este tema.





Gracias a todos por compartir esta ilusión por un futuro mejor. Sí quieres participar de una u otra forma, no dudes en contactar. Sí quieres ver tu web, podcast, videocast, o lo que sea que haces formando parte de está iniciativa, por favor, contacta con el blog y pasarás a formar parte de ella.

21 oct 2013

Crowdfunding ¿el pez grande se come al chico?



Hoy un amigo comentaba en las redes sociales como el crowdfunding de un juego iniciado por un conocido autor, había perjudicado a otros proyectos más modestos, ya que él veía como estos últimos habían dejado de crecer, o incluso algunas personas estaban retirando su apoyo. Todo esto siendo su impresión y sin aportar ningún dato que corroborará su “teoría”.

En el debate que se originó a raíz de este comentario, surgieron un par de enlaces a viejas entradas de Kickstarter en su blog, que voy a aprovechar para comentar hoy aquí.

Lo principal para mi con este artículo es desmontar algunos mitos que se han formado en torno a la financiación colectiva o crowdfunding y que parece ser, por los datos que se manejan en la red y el crecimiento de las plataformas dedicadas al mecenazgo que tienen poco de ciertos.

El primer mito y creo que el más dañino es:

“El crowdfunding es solo para empresas o particulares que están empezando”

El otro también traído por los pelos:

"Los proyectos grandes de empresas pudientes quitan mecenas a los proyectos más pequeños"


En primer lugar, las plataformas de crowdfunding, en ningún caso especifican ninguna condición que limite la participación de empresas que no sean nuevas, sean pequeñas, medianas, grandes o multinacionales, así que en un principio no hay problema con ellas. Parece que el dilema viene para algunos a nivel ético o moral, ya que parece ser que si una empresa podría financiar ese proyecto sin usar el mecenazgo, no debería usarlo.

Yo nunca he entendido esto, ya que uno de los principales atractivos de la financiación colectiva es claramente conocer de antemano el número de posibles compradores interesados en tu producto, y esto, es independiente del tamaño de la empresa que se anima a lanzar su proyecto a una financiación de este tipo. No nos confundamos, un proyecto exitoso, es mucha publicidad, y algunas empresas van por ahí, pero... hay quienes dicen que se elimina el riesgo, y se confunden; un proyecto que fracasa es una de las peores publicidades para una empresa asentada y probablemente ese producto nunca verá la luz, si la empresa es un poco seria.

El principal argumento de los que están en contra de las grandes empresas o personajes famosos implicados en este tipo de financiación es que “no les hace falta" y que “dejen sitio a los pequeños”. Pues bien, este artículo de la conocida web de crowdfunding Kickstarter nos ilustra con datos, como este tipo de proyectos beneficia claramente a los proyectos pequeños de varias formas. La más interesante es acercando a gente que de otra forma no lo hubiese hecho al mundo del mecenazgo.

En el artículo anterior vemos como el proyecto de la película de Veronica Mars que recaudo más de 5 millones de dolares, y fue apoyado por más de 91.000 personas, aporto a Kickstarter 55.000 nuevos usuarios.

Habrá a quien esto no le diga nada, pero es que la cosa no queda ahí. Muchos de esos usuarios tras darse de alta, siguieron apoyando otros proyectos, llegando a aportar más de 400.000 dolares en otros 2200 proyectos de películas.

Esto nos lleva a la otra entrada del blog de Kickstarter, donde se centran en este fenómeno de forma más concreta y con más datos.

En este caso, además de centrarnos en si los proyectos grandes quitan publico a los pequeños, también nos fijaremos en si al haber muchos proyectos, es más complicado que el tuyo, o el que a ti te interesa, consiga financiación.

Para esto nos detendremos primero en un proyecto que disparo por las nubes en su momento tanto participación como importe financiado, superando los tres millones de dolares y 80.000 usuarios.

Double Fine Adventure


Para empezar, creo que todos tenemos claro de que va esto de la financiación colectiva, si no es así, por favor, detente un momento y visita este artículo sobre el tema.

Una vez claro que es la financiación colectiva, debemos tener en cuenta que cada vez que comienza un nuevo proyecto, y se presenta a una web que proporcione estos servicios de financiación, el mismo proyecto arrastra a la web a sus seguidores más acérrimos. Sean estos seguidores o no de la plataforma de financiación, entran a participar en el proyecto de su interés, y de esa forma descubren que con su dinero pueden hacer realidad proyectos que les interesen realmente.

El 8 de febrero de 2012, Double Fine Adventure, con Tim Schafer (si no te suena este nombre seguro que sí te suena Maniac Mansión, Day of the Tentacle, Monkey Island, Grim Fandango...) a la cabeza hizo “saltar la banca” de Kickstarter al conseguir los 400.000 dolares que necesitaba para su nueva aventura gráfica en apenas ocho horas, y finalmente más de 3.300.000 dolares al finalizar el plazo de financiación y más de 87.000 mecenas.

En este proyecto entraron 60.000 usuarios a aportar dinero por primera vez en Kickstarter, atraídos por el mago de las aventuras gráficas, pero lo mejor no es eso; es que vinieron para quedarse.

Si atendemos a los datos que aporta Kickstarter, estos 60.000 usuarios que por primera vez apoyaban un proyecto en su web, se quedaron y ni cortos ni perezosos, siguieron apoyando otros proyectos, y así la web experimento un importante crecimiento en la financiación de proyectos de video-juegos, como se aprecia en la imagen de abajo

Apoyos a proyectos de videojuegos sin incluir Double Fine


Durante los dos primeros años de Kickstarter, financiaron 1.776.372 dolares en proyectos de video-juegos, en las seis semanas posteriores a Double Fine Adeventure, consiguieron 2.890.704, son contar lo aportado para la aventura gráfica (6.227.075 dolares contando con Double Fine).

No contentos con eso, nos muestran que hicieron esos 60.000 nuevos mecenas tras apoyar la aventura de Tim, y podemos ver que aportaron 887.171 dolares en 1.266 proyectos diferentes, y no solo para video-juegos, aunque si la mayoría, 250.000 dolares fueron a parar a categorías diferentes.

Esto apoyaron los mecenas que llegaron a KS a través de Double Fine



El segundo crowdfunding exitoso del que vamos a hablar hoy es el de un webcomic:

Order of the Stick


En este caso el éxito llego para esta serie de cómics muy rolera, y muy friki, que simplemente buscaba reimprimir los cómics que el autor (Rich Burlew) había estado auto-editando durante años.

El caso es similar al anterior, aquí tenéis los números: OOTS reunió más de 1.250.000 dolares y más de 14.900 usuarios, de los cuales 11.000 eran por primera vez mecenas de un proyecto en Kickstarter. Siguiendo el argumento del anterior tema que hemos tratado, KS nos presenta un gráfico con la incidencia en otros proyectos de cómics en la semanas siguientes a la salida de este proyecto

Apoyos a proyectos de cómics sin incluir OOTS.


Los mecenas en proyectos de cómics pasaron de una media de 780 a la semana a doblarse con 1.653 por semana. La cosa no acabo ahí, y podemos ver que hicieron esos más de 11.000 nuevos mecenas tras apoyar un proyecto como el de Order of the Stick; pusieron 206.766 dolares en 722 proyectos diferentes:

Esto apoyaron los mecenas que llegaron a KS a través de OOTS


Finalmente los datos son bastante claros, los proyectos nuevos, llevan gente nueva al mundo de la financiación colectiva, y tras una experiencia tan gratificante como es formar parte de un proyecto así, podemos ver que muchos de ellos se animaron a seguir participando en otros, lo que sin duda aporta una importante entrada de capital a proyectos ajenos al llamado “blockbuster”.

Espero no estar equivocado confiando en las cifras de Kickstarter, ya que mientras no tenga indicios de lo contrario, la honestidad de la empresa en su blog, por ahora, no está en absoluto en entredicho y varios de estos datos se pueden verificar.

Ahora solo falta que alguien con la opinión contraria, que realmente crea que estos proyectos perjudican a los más pequeños, nos de algún tipo de dato o indicio que nos haga darnos cuenta del error.



1 oct 2013

Marketing y redes sociales



Hace un tiempo que quería escribir sobre este tema, principalmente porque tengo la impresión de que la mayor parte de lo que se encuentra al respecto en la red es demasiado vago, poco concreto y en muchos casos confuso. En la mayoría de los casos se limitan a tres o cuatro párrafos en los que el autor comenta que en las redes sociales no hay que “estar por estar” , incuso que puede ser prejudicial, y que si estás, tiene que ser para dar valor añadido, o por el engagement con nuestros stakeholders, o algún otro galimatías.

Todo esto está muy bien, si has entendido algo. Si estás familiarizado con esos términos, lo dicho en esos artículos te resultará obvio, si no lo estás, mira un diccionario, o la Wikipedia, y cuando sepas lo que significan, también te parecerá obvio.

Por otra parte, no cabe duda de que algo de información al respecto de qué hacer en las redes sociales, para promocionar tu empresa, proyecto o productos, se podrá dar, y aquí estoy para eso. Los cursos sobre el tema en la red son cientos, y aunque no se que calidad tendrán -no me ha dado por comprar ninguno- me ha parecido conveniente compartir mi experiencia, que es lo único que tengo, con los posibles interesados.

¿Estar en las redes sociales?

Sí, por supuesto. No voy a dar porcentajes ni enlazar estudios, aunque hay un montón, pero ten por seguro que hoy en día las redes sociales tiene una audiencia tan importante que no estar cada vez es más parecido a no existir, salvo que tengas una reputación previa, en cuyo caso, puedes seguir anunciándote en la tele para no perder a tus clientes de toda la vida.





Al que te diga que si no sabes que hacer, o que si no tienes estrategia mejor que no estés, solo puedes decirle una cosa “si no vas a aportar nada útil, mejor calladito”, ya que con aportaciones como esa, no te van a ayudar demasiado, más bien te dejará fuera de juego.

Entonces, creo mi cuenta en las redes sociales y ¿qué hago?

Lo importante al principio es la captación de seguidores para tus redes, algo que puedes conseguir de diferentes formas, desde publicitaras en los medios en los que te mueves actualmente, como tu web, prensa, u otros, hasta realizar promociones en las mismas para llegar a el publico interesado en lo que haces. Olvida el “te sigo para que me sigas”, esto solo trae seguidores temporales, y podrás comprobar, a poco que te fijes, que muchas marcas no siguen a nadie, y tienes miles de seguidores, mientras que otras siguen a más gente de la que les sigue a ellos, para alcanzar el mismo resultado. Sigue a las cuentas que sean realmente importantes para ti, o directamente no sigas a nadie e intenta que el valor de tu cuenta esté en la misma, y no depende de a quien sigues.

Como siempre los contenidos que compartes en las redes sociales son vitales en este punto. Si a la gente le resulta interesante, compartirá, y así el número de seguidores crecerá de forma constante, y sobretodo con seguidores de calidad. Está más que dicho, pero es fundamental el contenido de calidad. A las marcas que se limitan a hacer ruido, les pasa como a Pedro con el Lobo, cuando quieren decir algo, ya nadie las escucha.

Lo del contenido de calidad es más que obvio, pero también de obligada mención, en que contenido ya no te puedo ayudar, pero si tu crees en tu proyecto, te sobrarán palabras para hablar sobre él.

En las redes sociales no necesitas seguidores fantasmas, que no estén realmente interesados en tu proyecto, al final no sirven de nada. Tienes ante ti la oportunidad de conseguir que la gente que está realmente interesada en tu trabajo pueda estar al día de las novedades que quieras presentar, de una forma que no es en absoluto intrusiva, ellos eligen seguirte, y pueden irse cuando quieran, al contrario que con el clásico marketing por mail, mucho más molesto.

Vale, ya me siguen ¿y ahora qué?

Bien, una vez tienes un grupo de seguidores comienza el trabajo de verdad. Tienes que tener claro la importancia de las redes y el tiempo que les tendrás que dedicar no es poco, aunque no dudes que el beneficio a medio plazo puede ser mucho.

Cuando los artículos mentados al principio de esta entrada hablan de “engagement” se refieren a la capacidad que tengas para involucrar a tus seguidores de forma que te ayuden a crear una imagen de marca, difundiendo tus virtudes por la red y comentando lo felices que son por tenerte. Este tema me parece muy importante, ya que el marketing, desgraciadamente está lleno de listillos, algo que viene dado por el hecho mismo de la función que tiene esté tipo de negocio “vender”.

Hay dos formas de conseguir esa implicación con el seguidor en las redes sociales, la primera es buscar estrategias de mas o menos sucias para que el seguidor caiga en tus redes y termine asumiendo el comportamiento antes comentado... yo en este tema no os puedo ayudar, por que me parece tan absurdo que ni me lo planteo.

La segunda es mucho más clara y sencilla (no de llevar a cabo, pero si de entender). Trata a tus seguidores con respeto, escuchales y contestales, pero además se sincero. Cuando estás en una red social, la gente espera esa respuesta, ya que es a lo que están acostumbrados, pero cada día vemos como los CM se limitan al peloteo y el buen rollo, sin dar explicaciones, y en muchas ocasiones dejando sin respuesta los temas peliagudos. Huye de ese tipo de actitud, ya que solo te beneficiará a corto plazo, y al final terminarás abandonando esa red social, con el rabo entre las piernas, como hemos visto ya hacer a grandes marcas que no han sido capaces de gestionar la crítica feroz, o las faltas de respeto.

No necesitas ser un blando, por supuesto, tampoco un borde, simplemente actúa con naturalidad, y siempre, repito, siempre, da respuesta a las criticas, incluso a las más desconsideradas, ya que esa respuesta es critica en la imagen que tienen de ti tus seguidores, y no solamente el critico, todos.

Sabemos que Internet esta lleno de trolls y haters (odiadores profesionales) y muchas veces caemos en la tentación de dejar pasar sus mensajes sin respuesta, ya que sabemos que digamos lo que digamos, no cambiará su opinión o actitud, pero tenemos que tener claro que cuando contestamos a un troll, dando explicaciones, no le estamos respondiendo a el, si no a todos nuestros seguidores, muchos de los cuales querrán oír nuestra respuesta. Si no hay respuesta le estamos dando la victoria al troll. Está respuesta tiene que ser concisa y firme, de forma que si el troll sigue con el tema no sea necesario entrar a responder una y otra vez. No confundamos responder con entrar en discusiones eternas, algo que es una perdida de tiempo absoluta.

Esta escucha debe ser activa, no vale con contestar a lo que nos dicen, si no que siempre que sea posible y practico, debemos coger el toro por los cuernos y hacer realidad las peticiones de nuestros seguidores, de forma que sintamos que estamos haciendo un servicio mucho más importante que responder una simple consulta, y estamos trasformando nuestro negocio junto a la gente que realmente quiere aportar sus inquietudes. Si tú sientes que estas consiguiendo llegar a este punto, no te quepa duda que tus seguidores serán felices participando en tu proyecto, y sin duda, grandes embajadores de tu marca.





¿Qué no debes hacer?

En Internet es casi tan importante como lo que tienes que hacer, lo que no tienes que hacer, y siempre hay que pensar antes de publicar.

Algunas cosas son tan sencillas como no meterse en política, deportes, o temas que generan una importante cantidad de comentarios viscerales, y que normalmente no tienen nada que ver con lo que haces, o no hablar nunca mal de la competencia, ya que da una imagen que en absoluto es la que buscas, si no que aparentas debilidad y falta de profesionalidad.

No intentes que tus redes sociales sean un centro de atención al cliente. No es lo mismo atender al cliente en las redes, que ser la atención al cliente de la empresa. Muchos temas, son lo suficientemente complejos y privados para necesitar otros medios, como el correo electrónico o el teléfono. Usalos.

No presumas, y tampoco seas un llorón, no conviene destacar ni por arriba ni por abajo, ya que en ambos casos la imagen es contraproducente.

No hagas promociones u ofertas excesivamente exclusivas, tu marca tiene que estar abierta a todos, no la limites a “los que me siguen desde hace más de un año”, si no que intenta que todo el mundo participe.

Este tipo de relación con los seguidores en las redes sociales consume mucho tiempo, así que si estás pensando en algo así para tu negocio, tenlo claro, o te sobra mucho tiempo, ya que estás empezando y la promoción es fundamental, o tienes un negocio lo suficientemente afianzado para contratar a una persona que se dedique a esto.

Para que finalmente puedas tener éxito en las redes sociales, no solamente necesitaras a ese responsable de tu comunidad, experto en redes y capaz de tratar a tus clientes tal y como se merecen, si no que éste debe tener unos amplios conocimientos en el negocio que estás manejando. No podemos caer en manos de un experto en rrss que no tiene ni idea de lo que está diciendo cuando habla de su sector, de la misma forma que no podemos permitirnos un experto en nuestro negocio que es incapaz de mostrar la más mínima empatía en las redes.

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21 ene 2013

El marketing ha muerto, viva el marketing humano




Humanos
Humanos...
El marketing, tal y como lo conocimos durante años, ha muerto. La atención de la gente ha pasado casi sin darnos cuenta, de la televisión a todo tipo de dispositivos móviles. Los usuarios dedican una enorme cantidad de tiempo a las redes sociales,  donde comparten opiniones con sus conocidos, o con "actores" implicados en las redes de forma más profesional, como famosos, periodistas, medios de comunicación, o empresas de los sectores por los que se sienten interesados. Éstas últimas intentan de cualquier forma posible tener presencia en las redes sociales, ya que parece ser que si no estás no existes.

El primer error es ese "si no estás no existes", ya que unas redes sociales mal llevadas pueden dar más disgustos que alegrías a la empresa de turno. Así que siguiendo el refranero español, que tanta sabiduría destila, "Manolete, si no sabes torear, pa que te metes". Las redes sociales deben gestionarse con un conocimiento claro de qué se está haciendo, por qué y sobretodo para quién. Si no tenemos esto muy estudiado, es mejor dejarlo.

El segundo error es el clásico "tengo un primo que tiene ordenador, y sabe mucho de Internet, él te lo soluciona". Éste siempre acaba en desastre. Cualquier persona nacida entre los 70 y los 80 (y por supuesto en adelante) tiene un nivel de usuario mínimo con un ordenador, y todo hijo de vecino tiene una cuenta en Facebook o en Twitter, pero desgraciadamente, eso no te convierte en un experto en la materia que toca una empresa determinada, ni siquiera, en el uso de esas herramientas. Al final pasa como cuando tu primo, que se compró una Nikon, hace las fotos de tu boda, y no sale ni una bien. Vamos, un desastre total.

Antes, cuando se hacía marketing, había que convencer a quien te viera, oyera, o leyera, de que comprara tu producto, se afiliara a tu organización, o lo que fuera. Hoy en día, esto, salvo para empresas enormes, ya no tiene sentido. No hay necesidad de convencer a quien nos ve, o nos oye, o nos lee de casualidad, simplemente hay que contactar con quien está interesado en nosotros. El cliente está ahí fuera, algunos buscan tu producto y no lo encuentran, otros, ni siquiera saben que te están buscando, pero les encantaría conocerte, y los nuevos medios para comunicarnos hacen posible llegar a estos individuos, en lugar de pescar con una caña de bambú en medio del océano, dando palos de ciego, y como se dice comúnmente, vendiendo la moto.

Redes sociales
Una vez que hemos encontrado a estos individuos, que sienten un interés notable por nosotros y nuestro trabajo, llega lo realmente complicado en el marketing 2.0 (me propuse escribir esto sin usar el 2.0, pero al final he sucumbido), la comunicación. 

Éste es el pilar sobre el que se sustenta, y lo hará durante mucho tiempo, el marketing humano, que no olvida que tus clientes son personas, que merecen el mismo respeto que esperas recibir.

Ahora ya no solo es posible comunicarte directamente con tus usuarios, de forma fácil y cómoda, sino que es indispensable. No importa si estás en las redes sociales o no, solo importa que estés ahí cuando te necesiten o te reclamen tus potenciales clientes, que se sientan atendidos, con un trato personal, serio y sobretodo, resolutivo. Si no consigues esto, habrás fracasado totalmente en las redes sociales, y si no te crees capaz de conseguirlo, borra ya tus cuentas de Facebook, Twitter, G+ y demás, y sigue poniendo anuncios en prensa y revistas.

No sigáis pensando, como se ha hecho durante décadas en el mundo de marketing, que el cliente es tonto, por que no lo es. Decid siempre la verdad, no intentéis bajo ningún concepto engañar a la gente, o hacerles creer que lo que vendéis es diferente de como es. El tiempo de los charlatanes ya pasó, y volviendo al refranero, "cae antes un mentiroso que un cojo", y si mientes, esas mentiras se volverán contra ti, y todo el beneficio adquirido anteriormente, desaparecerá de un plumazo, y se convertirá multiplicado por diez, en desconfianza y repulsa.

Y para finalizar, no caigáis en el error de convertiros en los lameculos de vuestros seguidores, porque como decía antes, es un error mentir. Si un tipo es despreciable, y sois conscientes de su mala fe, no le sigáis el juego, y no temáis ser duros, se tirará a vuestro cuello, y otros con el, pero cuando la verdad esté de vuestro lado, solo reforzará la confianza de los que realmente están interesados en vuestro negocio, y apartará con el tiempo a los que solo pretender hacer un poco el Troll. 

En fin, espero que este pequeña reflexión en voz alta, os sirva de algo, en esta época, en la que Internet hace grandes a los pequeños emprendedores, mientras deja en el olvido a las grandes corporaciones.

Gracias por vuestra atención, y espero no tardar tanto en volver por aquí, pero como podéis ver al principio de la entrada, uno que también es humano, ha estado algo ocupado.